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Bienes de interés cultural de Calanda

Patrimonio Cultural de Aragón
Ruta del Tambor y del Bombo
Gran Enciclopedia Aragonesa
 
Arzobispado de Zaragoza
SIPCA Sistema de Información del Patrimonio Cultural Aragonés
   
   
Alcañiz (Teruel)
Alcorisa (Teruel)
Castelserás (Teruel) Torrevelilla (Teruel)
La Ginebrosa (Teruel)
Foz-Calanda (Teruel)
BIC
La Codoñera
La Codoñera (Teruel)
Andorra (Teruel)
   
   
   
   
   
   
Centro Buñuel
Ruta del Tambor y del Bombo
 

Castillo fundado por musulmanes y ocupado en 1169 por Alfonso II, con Aguaviva, Castellote y Cuevas de Cañart.

El castillo perteneció a los Alagón hasta que éstos cambiaron Calanda a la orden de los Calatravos por terrenos en Valencia en el siglo XIII, perteneciendo a ellos hasta la abolición de los señoríos.

El castillo fue destrozado en 1838 en las guerras carlistas, aunque aún podía observarse su extensión y solera. Hoy conserva una parte de muro de su planta alargada e irregular.

Se accede mediante una rampa y el solar donde se encontraba está cerrado ya que se han realizado excavaciones arqueológicas presentando suelos, un aljibe para la recogida de agua, escaleras...

 
 
Portal-capilla de San Roque
capilla de San Roque de Calanda (Teruel)
 
 
 
Casa Consistorial
Ayuntamiento de Calanda (Teruel)
 
 
 

Determinada por sus grandes dimensiones, así como por su perfecta implantación urbana, la Casa Fortón-Cascajares se levantó durante el siglo XVIII siguiendo las nuevas directrices de los palacios neoclasicistas.

De planta rectangular, consta de tres plantas, una pequeña bodega y el espacio de la entrecubierta. En el exterior presenta tres fachadas de estética neoclásica organizadas mediante la apertura de vanos rectangulares enmarcados con molduras de corte clásico y balcones volados cerrados con rejería de forja.

La fachada posterior, abierta a un patio, destaca especialmente por la articulación de la apertura de la planta superior mediante una galería abierta por seis arcos escarzanos apeados sobre columnas de fuste liso y capitel dórico.

El acondicionamiento reciente del edificio para albergar el Centro Buñuel Calanda ha supuesto una profunda transformación de las estructuras interiores.

 
 
Casa Allanegui
Casa solariega de grandes proporciones y tres plantas. La superior está formada por logia de tipo aragonés, con once arcos de medio punto, ciegos de origen los números uno, cuatro, ocho y once, componiendo un ritmo simétrico. Esta galería se prolonga en la fachada lateral. La planta baja es la única de sillería, ya que el resto del edificio es de ladrillo, y tiene una portada con arco de medio punto. En el primer piso se abren balcones de hierro con el hueco enmarcado en piedra; otro tanto se puede decir de las fachadas laterales, en las que algún balcón ha sido cegado. Corona la fachada un alero con varios vuelos.
 
 

El denominado antiguo Convento de los Padres Dominicos en Calanda es una gran construcción exenta situada en lo alto de un promontorio en la parte sudoriental de la localidad con una dilatada historia constructiva.

El edificio conventual presenta fábrica de mampostería reforzada por un cajeado ortogonal de ladrillo del mismo tono que el rejuntado de la piedra, de manera que toda la construcción adquiere un aspecto monócromo.

La composición de las fachadas, muy sobrias, se basa en la seriación rítmica de vanos recercados en ladrillo, algunos de los cuales están cegados. Así mismo, se aprecian dos óculos en el hastial de la iglesia.

Los tres accesos al edificio se sitúan en la fachada principal a la plaza Manuel Mindán Manero, se abren en arco de medio punto y sobre el central, que es de mayor tamaño que los laterales, se sitúa una hornacina hoy vacía.

El interior de este edificio se encuentra bastante transformado respecto a la construcción inaugurada en 1912. De hecho, sólo se conserva su configuración original en planta, desarrollada en torno a un claustro central de planta cuadrada con un aljibe en el centro del espacio abierto, que aparece delimitado por cuatro pandas de cinco tramos cubiertas con bóvedas de arista.

Cada panda se abre al espacio central por medio de cinco arcos de medio punto, actualmente cerrados por medio de unas carpinterías modernas. Incluso la iglesia de una nave y con testero recto, cubierto con una bóveda de crucería al igual que los tres tramos restantes, ha sido rehabilitada como salón de actos.

La sacristía se comunica todavía con la iglesia y tal vez sea de uno de los espacios menos transformados de todo el conjunto.

El edificio conventual presenta fábrica de mampostería reforzada por un cajeado ortogonal de ladrillo del mismo tono que el rejuntado de la piedra, de manera que toda la construcción adquiere un aspecto monócromo. La composición de las fachadas, muy sobrias, se basa en la seriación rítmica de vanos recercados en ladrillo, algunos de los cuales están cegados. Así mismo, se aprecian dos óculos en el hastial de la iglesia.

Los tres accesos al edificio se sitúan en la fachada principal a la plaza Manuel Mindán Manero, se abren en arco de medio punto y sobre el central, que es de mayor tamaño que los laterales, se sitúa una hornacina hoy vacía.

El interior de este edificio se encuentra bastante transformado respecto a la construcción inaugurada en 1912. De hecho, sólo se conserva su configuración original en planta, desarrollada en torno a un claustro central de planta cuadrada con un aljibe en el centro del espacio abierto, que aparece delimitado por cuatro pandas de cinco tramos cubiertas con bóvedas de arista. Cada panda se abre al espacio central por medio de cinco arcos de medio punto, actualmente cerrados por medio de unas carpinterías modernas. Incluso la iglesia de una nave y con testero recto, cubierto con una bóveda de crucería al igual que los tres tramos restantes, ha sido rehabilitada como salón de actos. La sacristía se comunica todavía con la iglesia y tal vez sea de uno de los espacios menos transformados de todo el conjunto.

 
 

El llamado Desierto de Calanda es un conjunto conventual de gran simplicidad y sobriedad. Se trata de un antiguo convento de carmelitas descalzos fundado en 1682 siguiendo una tipología carmelitana denominada "desierto", que pretendía ser un reflejo en piedra del espíritu reformista y austero de esta orden creada por Santa Teresa de Jesús e impulsada por San Juan de la Cruz.

Este convento se dedicó a San Elías y tuvo una historia bastante agitada, ya que fue destruido en dos ocasiones, una en 1705 a causa de la Guerra de Sucesión y otra en 1809 con motivo de la Guerra de Independencia.

Tras ambas contiendas, fue reconstruido de nuevo, pero manteniendo siempre su disposición y estructuras originales.

El núcleo central lo conforma el voluminoso edificio del convento propiamente dicho, construido en mampostería con sillares de refuerzo y en el que destaca la presencia de un gran templo barroco, un claustro procesional y un compacto bloque transversal con las sobrias celdas de los frailes.

Exteriormente predomina el macizo sobre el hueco, dando una imagen compacta que potencia su monumentalidad. El edificio se caracteriza también por la sencillez de sus líneas y geometrías, dando lugar visualmente a un gran volumen prismático con predominio de la horizontalidad, donde destaca en el lado occidental la presencia del volumen sobresaliente de la iglesia con su cúpula.

Además contaba con todas las dependencias necesarias para la vida de la comunidad de religiosos como la biblioteca, la sala capitular, el refectorio, la cocina, la enfermería, las bodegas, el molino, la nevera, la fuente... incluso todavía quedan en pie dos ermitas en alto, desde las que se divisan todos los campos que rodeaban y abastecían al convento.

Este conjunto, emplazado en un lugar aislado y escarpado de gran interés paisajístico, fue definitivamente abandonado en 1836 a causa del proceso desamortizador de Mendizábal y desde entonces está en manos privadas.

 

El núcleo central lo conforma el voluminoso edificio del convento propiamente dicho, construido en mampostería con sillares de refuerzo y en el que destaca la presencia de un gran templo barroco, un claustro procesional y un compacto bloque transversal con las sobrias celdas de los frailes.

Exteriormente predomina el macizo sobre el hueco, dando una imagen compacta que potencia su monumentalidad. El edificio se caracteriza también por la sencillez de sus líneas y geometrías, dando lugar visualmente a un gran volumen prismático con predominio de la horizontalidad, donde destaca en el lado occidental la presencia del volumen sobresaliente de la iglesia con su cúpula. El resultado es un conjunto con predominio de la simplicidad y sobriedad.

Además contaba con todas las dependencias necesarias para la vida de la comunidad de religiosos como la biblioteca, la sala capitular, el refectorio, la cocina, la enfermería, las bodegas, el molino, la nevera, la fuente... incluso todavía quedan en pie dos ermitas en alto, desde las que se divisan todos los campos que rodeaban y abastecían al convento.

Este conjunto, emplazado en un lugar aislado y escarpado de gran interés paisajístico, fue definitivamente abandonado en 1836 a causa del proceso desamortizador de Mendizábal y desde entonces está en manos privadas.

 
 
Iglesia de Nuestra Señora de la Esperanza
Parroquial. Construcción barroca, de ladrillo y cantería. Tiene tres naves de seis tramos, de los cuales el último está destinado a la cabecera. Las cubiertas de la nave central son bóvedas de medio cañón con lunetos y las de los laterales, bóveda de arista. Destacan los estucos finamente labrados, con la delicadeza del rococó. En el exterior es de reseñar la ausencia de campanario, que está sustituido por una espadaña. Las tres naves se escalonan, apareciendo el juego de contrafuertes de la principal sobre la cubierta de los laterales. La portada se abre en el lado del evangelio, inacabada y bajo un arco cobijo.
 
 
Ermita de Santa Bárbara
Edificio que presenta dos cuerpos, el primero de los cuales es un atrio con tres arcos en la fachada y otros tres en cada lado, más amplio el central que los laterales. Toda la arquería es de piedra sillar. Sobre el atrio se levanta una planta de ladrillo y trabajo mudéjar, con un gran balcón, coronada por un frontón en cuyo centro aparece un óculo y , en lo más alto, una espadaña. A los lados hay dos huecos cegados. El segundo cuerpo es en sí la ermita, de tapial con los ángulos reforzados con cantería, contrafuertes y pequeños huecos de luz. A la derecha de la ermita se levanta la casa del ermitaño, de dos plantas.
 
 
Ermita de San Blas
 
 
Ermita del Humilladero
Pequeño oratorio de una sola nave, con cúpula que descansa sobre pechinas y que exteriormente presenta forma octogonal. La fachada tiene arco de medio punto en la puerta y se corona por frontón y espadaña de ladrillo. El resto del edificio es de piedra de sillería.
 
 
Acueducto de los Arcos
Se compone de tres arcos semicirculares sostenidos por pilas con tajamares y construido todo él en sillería. Una moldura separa el canal que discurre por la parte superior. Seguramente fue construido a finales del siglo XVI, aunque hay quien que afirma que es de origen árabe.
 
 
Neveras
 
 
 
 
 
 
 
 
 

La catalogación y mantenimiento de los bienes de interés cultural (BIC) son competencia de la Comunidad Autónoma de Aragón. La Diputación General de Aragón ha catalogado los BIC y ha creado un sitio web donde los presenta (patrimonioculturaldearagon.com/).

En esta página se han relacionado todos los bienes de interes cultural catalogados de Calanda y además se han incluido los no catalogados que se consideran de interés.